Taiwanese_duck_farmNunca en la historia humana hemos criado tantos puercos y gallinas como actualmente. La creciente demanda por carne, en especial en países en desarrollo como China, ejerce una gran presión por el aumento de la cantidad de carne en el comercio. Así, cada vez más aves silvestres son cazadas y cada vez más aves domésticas criadas. El aumento de producción sucede a costa de más centros de crianza, más transporte de animales y una mayor densidad de los mismos. Todas condiciones que favorecen el Influenza.

ResearchBlogging.orgEn este contexto, las gallinas y los patos son objeto de atención. El origen y la mayor diversidad del influenza esta en aves acuáticas. Ellas son el depósito natural del Influenza y fuente de todas las cepas que infectan humanos y puercos, y sus consecuentes mezclas como el Influenza A (H1N1). Mientras que las cepas del Influenza humanas y porcinas tienen apenas H1, H2 y H3, y N1 y N2, las aves tienen todos los tipos de Hemaglutinina y Neuraminidasa conocidos, H1 a 16 y N1 a 9, distribuidos por más de 100 especies ya identificadas como portadoras. [1]

Nuestra convivencia próxima con estos animales permite que cualquier cepa que los infecta tenga más probabilidades de afectar a los humanos. Fue lo que sucedió con el H5N1, que en la mayoría de los casos fue transmitido a quien cría aves o personas próximas. Por más que las probabilidades que él sea transmitido a los humanos sean pequeñas, pues tenemos receptores desfavorables al virus en nuestro trato respiratorio, los eventos de contacto son muy frecuentes.

El mercado de aves asiático es un local donde la presencia de virus aviarios es constante, así como el contagio. Aves silvestres muchas veces migratorias, portadoras de una enorme diversidad de Influenza, entran en contacto con las aves domesticadas como gallinas, gansos, codorniz y patos que sirven de intermediario para los virus que estaban limitados a la naturaleza. La convivencia de estas aves con los criadores, vendedores y con puercos es un enorme fuente de oportunidades para la entrada de nuevos virus. No es por nada que Asia es una fuente frecuente de nuevos Influenzas, pandémicos o no. El origen de la Influenza A (H1N1) en México es algo un tanto raro.

La Influenza H9N2, por ejemplo, se estableció como cepa circulante en aves de corral y fue aislada primero en los pavos en Norteamérica el año de 1966. En Asia por otro lado, circulaba principalmente en patos y a partir del comienzo de la década de 1990 se estableció también en gallinas. Aunque el H9N2 nos preocupe poco, causando síntomas leves en las pocas personas contaminadas, su presencia en gallinas (o codornices, el virus que contiene los genes más próximos fue aislado de una) probablemente proporcionó el reordenamiento generador del temible H5N1 altamente patogénico, donando algunos genes a un H5N1 de gansos. Es decir, la Influenza en aves domésticas puede ser un grande problema, incluso indirectamente. [2]

Por eso, la transmisión de nuevas cepas del influenza se tiene como algo inevitable. Pasible de prevención y monitoreo, pero cada vez más probable. Nuestro estilo de vida urbano, con una dieta rica en proteína de origen animal es uno de los ingredientes de nuestra longevidad y calidad de vida, pero también fuente creciente de los problemas que enfrentamos.

Fuentes:
[1]Dugan, V., Chen, R., Spiro, D., Sengamalay, N., Zaborsky, J., Ghedin, E., Nolting, J., Swayne, D., Runstadler, J., Happ, G., Senne, D., Wang, R., Slemons, R., Holmes, E., & Taubenberger, J. (2008). The Evolutionary Genetics and Emergence of Avian Influenza Viruses in Wild Birds PLoS Pathogens, 4 (5) DOI: 10.1371/journal.ppat.1000076
[2] Guan, Y. (1999). Molecular characterization of H9N2 influenza viruses: Were they the donors of the “internal” genes of H5N1 viruses in Hong Kong? Proceedings of the National Academy of Sciences, 96 (16), 9363-9367 DOI: 10.1073/pnas.96.16.9363